MARCIANO: CAPRILES SE LANZA EN MIRANDA PARA NO CONVERTIRSE EN UN JARRÓN CHINO

Según Marciano, Capriles requiere, agónicamente de Miranda, porque sabe que a la vuelta de cierto tiempo será simplemente un excandidato presidencial. Un jarrón chino”.
En su columna Piedra de Tranca publicada este viernes en el diario Vea e intitulada “¿Por qué se la juega Capriles?”, Marciano asegura que “pocos apostaban a que Henrique Capriles optara, de nuevo, por la Gobernación de Miranda, luego de la derrota en las presidenciales. Este escribidor sabe de amigos de Capriles, partidarios o simples votantes, que se acercaron a él para recomendarle que no cayera en la tentación de hacerlo. Entre los argumentos de mayor peso que le suministraron antes de que diera el paso, estaba el que había conquistado un sitial importante en el liderazgo del país, que lo colocaba fuera del marco de una competencia menor como dirimir el cargo de una entidad federal. Que debía proyectarse nacionalmente y no localmente”.

Según Marciano, sus propios amigos también le explicaron a Capriles un argumento determinante: “la necesidad de conservar incólume su figura y no jugarla en una apuesta que podía resultar crucial, ya que si perdía ante el candidato del chavismo su figura mermaría en forma considerable y la oposición perdería un dirigente que le había costado construir”.

“Pero muchas veces la lógica humana no coincide con la lógica de la política (…) Capriles se la juega, porque está consciente de que necesita un escenario propio para actuar. El que conquistó como candidato presidencial es algo así como genérico, elusivo. No le garantiza infraestructura estable y, por supuesto, no le asegura recursos. Contar con una base para operar cómodamente, como hasta ahora lo ha conseguido con la titularidad de Miranda, cuenta en la política práctica, cotidiana. Quedarse girando en el escenario nacional sin un sostén sólido, es una opción que alguien como él, que se dio cuenta de lo que valen los anclajes materiales en la política, no puede poner de lado. Necesita, agónicamente de Miranda, porque sabe que a la vuelta de cierto tiempo será simplemente un excandidato presidencial. Un jarrón chino”.

A juicio de Marciano, “Capriles tiene otra razón más poderosa para jugársela en Miranda: el desafío. Puede perder o ganar y eso lo tienta. Ha demostrado en la actividad política capacidad para colocar su destino en una apuesta (…) Está claro que le puede ir bien confrontar otra vez con el chavismo, que es su obsesión, que le sirvió el 7 de octubre. Pero ahora lo hace con plomo en el ala”. Además, agrega el columnista, “su contrincante en Miranda, Elías Jaua, es un cuadro de la Revolución con mucha voluntad política, exitoso en su gestión como vicepresidente, preparado, trabajador y mirandino criollito, del mero Barlovento».

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