EL show de la ultraderecha

El 12 de febrero del 2012, la oposición venezolana al gobierno del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, puso fin a una campaña electoral de varios meses para escoger a su candidato único para la elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre. Durante este tiempo, seis candidatos tuvieron la oportunidad de presentar al país su visión política y sus propuestas electorales. En varias oportunidades mediáticas, dieron la ilusión de proponer posiciones políticas diferentes para que sus electores escogieran la que les pareciera más idónea para derrotar al presidente Chávez 1.

Mientras este simulacro mediático ocupaba lo esencial de las parrillas de información de los medios de comunicación privados, 400 redactores vinculados a los grupos políticos y universitarios de la derecha venezolana, trabajaban en la elaboración de un programa común.

El “debate” se convirtió en una estrategia electoral para proyectar una fachada democrática. En realidad, todos los candidatos compartían la misma ideología, las mismas ideas y, aún más grave, el mismo programa; salvo, quizás, Diego Arria, quien no se alinea a las mismas estrategias. La campaña de las primarias de la oposición, pues, no fue más que una escenificación teatral destinada a ocupar el espacio político-mediático.

Después de ser aprobado un programa común de gobierno el 12 de enero de 2012 por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), este fue firmado por los candidatos a las primarias el 23 del mismo mes; es decir, tres semanas antes de presentarse a su electorado. Con sus rúbricas, se comprometían “a orientar de acuerdo con los lineamientos para el programa de gobierno de Unidad Nacional, la elaboración del programa de gobierno de Unidad Nacional para las elecciones del 7 de octubre, así como la gestión de [sus] gobiernos”. La derecha tiene su programa, independientemente del nombre de su candidato. No obstante, como Capriles Radonski ganó la elección primaria, se convirtió en el portavoz de este programa, el cual será el objeto de nuestro análisis 2.

El documento de 1.237 artículos pretende enmarcarse en los principios dictados en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, vale destacar que en los artículos 67 y 941, los redactores del programa de la MUD plantean la posibilidad de reformar la Carta Magna. ¡Qué extraña manera de apegarse a la Constitución de 1999!

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